Las Calas Más Salvajes de Mallorca
Mallorca es mucho más que sus famosas playas de arena blanca y hoteles de lujo. La isla esconde decenas de calas vírgenes accesibles solo a pie o en barco, donde la naturaleza permanece casi intacta y el agua alcanza tonalidades de azul imposibles. Si buscas escapar de las aglomeraciones veraniegas, estas son las calas que debes visitar.
1. Cala Varques (Porto Cristo)
Una de las joyas mejor guardadas del levante mallorquín. Para llegar hay que caminar unos 25 minutos por un sendero entre pinos y garriga. El esfuerzo merece la pena: aguas de color turquesa, fondos rocosos ideales para el snorkel y una atmósfera de tranquilidad difícil de encontrar en temporada alta.
2. Cala en Gossalba (Artà)
Enclavada dentro del Parque Natural de la Península de Llevant, esta cala solo es accesible a pie después de una caminata de aproximadamente una hora. Sus acantilados de hasta 200 metros y el agua de color esmeralda la convierten en un destino imprescindible para los amantes del senderismo costero.
3. Cala Màrmols (Santanyí)
Considerada por muchos como la cala más bonita del sur de Mallorca, Cala Màrmols requiere un descenso algo exigente por un camino de tierra. Sus grandes piedras redondeadas, la vegetación mediterránea y la ausencia de servicios la mantienen prácticamente igual que hace décadas.
4. Cala Boquer (Pollença)
En el norte de la isla, cerca del Puerto de Pollença, un sendero de unos 40 minutos atraviesa un precioso valle (el Vall de Boquer) rodeado de montañas de la Serra de Tramuntana. La cala en sí es pequeña y pedregosa, pero el paisaje del recorrido es absolutamente extraordinario.
5. Cala des Matzocs (Artà)
Otra perla del Parque Natural de Llevant. Sus aguas poco profundas y el entorno de dunas fósiles y pinos hacen de esta cala un lugar ideal para familias que buscan naturaleza sin renunciar a la comodidad de una playa accesible.
6. Sa Calobra (Escorca)
Técnicamente famosa, pero merece estar en esta lista por su espectacular acceso. La carretera de Sa Calobra es una de las más fotografiadas de Europa, con curvas de 270 grados descendiendo desde la montaña. Al llegar, el desfiladero del Torrent de Pareis desemboca en una cala de arena entre paredes verticales de roca.
7. Cala Figuera (Calvià)
No confundir con el pueblo del mismo nombre en Santanyí. Esta cala en el municipio de Calvià está rodeada de pinos y requiere un breve camino desde el aparcamiento. Sus aguas son extraordinariamente limpias y profundas, perfectas para el submarinismo recreativo.
Consejos Prácticos para Visitar Calas Vírgenes
- Lleva agua y comida: La mayoría de estas calas no tienen chiringuitos ni servicios.
- Calzado adecuado: Los senderos de acceso pueden ser pedregosos o con desnivel importante.
- Ve en temporada baja: Entre mayo y junio o en septiembre encontrarás mucha menos gente.
- Respeta el entorno: No dejes residuos y evita pisar la vegetación protegida.
- Consulta el estado del tiempo: Algunas calas son peligrosas con viento de levante.
Mallorca tiene más de 200 playas y calas. Las más conocidas atraen a miles de visitantes cada día en verano, pero con un poco de esfuerzo físico y planificación, es posible disfrutar de la isla en toda su magnificencia natural. Estas siete calas son solo el punto de partida.